¿Cómo afectan las señales de los PED en los aviones?

La tecnología ha avanzado mucho en los últimos años y en la actualidad, desde que en 2013 se aprobara la normativa que permite el uso de aparatos electrónicos durante todas las fases del vuelo, podemos disfrutar de nuestros dispositivos electrónicos portátiles (PED) a bordo de un avión.

Según la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) el cinco por ciento de las incidencias de vuelo registradas son debidas al uso que los pasajeros hacen de sus PED, como teléfonos móviles u ordenadores portátiles. Estos dispositivos transmiten señales involuntarias o interferencias electromagnéticas (EMls) que interfieren con receptores o transmisores provocando incidencias como el mal funcionamiento de los sistemas del avión, avisos falsos, etc.

Cuando se hace uso de un móvil desde un avión en las fases críticas de vuelo, como son el despegue y el aterrizaje, su señal rebota en múltiples antenas fijas de celulares disponibles en tierra, en lugar de en una única antena. Además el dispositivo podría transmitir su señal con su potencia máxima para poder ser recibida en tierra lo que aumentaría el riesgo de EMls en los equipos electrónicos del avión.

Según la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) el cinco por ciento de las incidencias de vuelo registradas son debidas al uso que los pasajeros hacen de sus PED, como teléfonos móviles u ordenadores portátiles.

Para evitar problemas de interferencias, las frecuencias asignadas en el espectro de las comunicaciones en la aviación civil son distintas a las frecuencias de la telefonía móvil. Algunas líneas aéreas permiten el uso de teléfonos empleando un sistema diferente. Se utiliza una estación base de baja potencia a bordo del avión, que se comunica con los propios teléfonos de los pasajeros y con un satélite. Así, la potencia de salida de los teléfonos se puede reducir a niveles muy bajos, disminuyendo la posibilidad de tener EMIs.